El viernes pasado me desperté con la firme convicción de que mi vida tenía que cambiar. Necesitaba cambiar por el bien de mis hijos, de mi marido y sobre todo por mi propio bien. Así que el primer cambio empezó aquí ...
Les dije a mis peluqueras que me quería cortar el pelo. Pero cuando yo digo que me corto el pelo, sólo son las puntas para sanear y mantener las capas. Y eso era lo que ellas entendieron, pero NO : Esta vez mi " melenón" ha pasado a ser una media melenita por encima de los hombros. ¡¡Todavía no me reconozco cuando me miro al espejo!!jajaja Creo que desde que acabé la carrera no lo llevaba tan corto ... buff ... ya ha llovido ...
Por la tarde me sentí con ganas y fuerzas suficientes como para cortar el césped. Hacía mucho tiempo que no cortaba la parte de atrás, desde que tuve mi primera neumonia, hace ya unos añitos, me quedé un poco debilucha, pero me sentía tan bien que lo hice y sin problema...y además derrochando glamour, con uñas pintadas y todo!! jajaja ( todavía me río de algún comentario de mis insta-amigas) jajaja
Y llegó el sábado y aquí resurgió mi espíritu aventurero, mochilero y andarín. La ruta de senderismo de la
Fervenza del Río Belelle es con la que arrancamos este fin de semana .... pisando fuerte!!
Siempre me ha gustado caminar por el monte, disfrutar de la naturaleza, tomar fotos,... y después de unos meses con muy pocas ganas de salir de casa, después de muchas horas tumbada en el sofá y con la lágrima bailando en el ojo día si y día también, ( porque aunque de cara a la galería lo pinto de una manera, mi marido y mis hijos han vivido mi pesadilla en directo, sin cortes ni censuras), puedo afirmar que estoy intentando poner un punto y final a esta situación.
Esta caminata me ha ayudado a oxigenar cuerpo y mente y os anuncio que esto solo acaba de empezar, jijiji, porque esta misma tarde, delante de un chocolate con churros,
ya preparamos nuestra segunda ruta para el próximo sábado ( siempre que el tiempo nos lo permita, claro !!)